Zombieland Spain: Mentiras, zombies y cintas inaugurales

1
Zombieland
Zombieland 3: Aquél País desconocido

¿Y si Zombieland ocurriera en España?

Supongo que casi todos hemos visto la descacharrante “Bienvenidos a Zombieland” de 2009. Pero si no lo habéis hecho aprovechad ahora, porque este otoño se estrena (esperemos) su secuela y no quería dejar pasar la oportunidad de hacer un análisis ventajista desde el folklore local… quiero decir, ¿y si Zombieland ocurriera en España?

DISCLAIMER: Las marcas mencionadas se hacen con propósito de dotar de verosimilitud al relato, ni nos han pagado por su mención ni su competencia tampoco pese a lo que pudiera parecer, ojo.

DISCLAIMER2: Este artículo contiene comentarios potencialmente ofensivos para algunos colectivos o personas, se trata de una recreación humorística que no necesariamente representa la opinión personal del autor ni de la web sobre dichas personas o colectivos, dejad de fiscalizar el humor.

Aquí no haremos intro pre-créditos, el que la necesite que se vea la versión yanqui y ya, que tenemos prisa por ir al grano. Simplemente aclarar que nuestra Zombieland transcurre antes de la Navidad, por aquello de que los muertos en descomposición en verano en España no durarían ni dos semanas y se acabaría la tensión argumental si se van desmoronando ellos solos cuando el sol convierta su carne en pulpa purulenta… No estábais comiendo nada ¿no?, mejor.

Ruedan los títulos de crédito, imágenes a cámara lenta: zombies  masacrando gente en la cola de cajas de un Mercadona de Castro Urdiales, saltándose semáforos en las Ramblas de Barcelona para morder a motoristas, camioneros perseguidos por pilinguis zombies de Europa oriental semidesnudas por el descampado que hace las veces de parking de un puticlub de carretera comarcal de un pueblo de Zamora, pobres desgraciados saltando por la cristalera de un Starbucks de Sevilla acosados por una horda de capillitas zombies.

El Primark de Gran Vía… bueno, en el Primark no se nota ninguna diferencia, incluso pueden hacer caja y cerrar antes ya que la nueva clientela es bastante más civilizada que la anterior. Descerebrados podridos de pasta huyendo a Andorra… lo normal. Todo ello acompañado por “Sácame de aquí” de Bunbury, que le pega muy bien al ambiente, vale que no es tan dinámico como Metallica, pero es lo que hay.

bunbury
-Pues yo creo que el perfil para Talahassee lo da
-Y cuando le pongamos a cámara lenta va a parecer que se ha roto el vídeo, SIGUIENTE

Para empezar se nos muestra a nuestra versión de Jesse Eisenberg/Columbus a quien en nuestra copia cañí llamaremos Sabiñánigo (casi todos los personajes de la original llevan nombres de ciudades para evitar encariñarse entre ellos, aquí haremos lo mismo). Pues veríamos a Sabiñánigo en una gasolinera abandonada de CEPSA, en la N-330 a la altura de Zuera, intentando hacerse con algunos víveres y la llave de los aseos (Regla #3 Cuidado con los baños, sí, esta no cambia, suelen ser agujeros infectos sea aquí o en la China Popular que diría aquél) cuando un par de zombies irrumpen en escena para tratar de hacerse un aperitivo con sus testículos.

Donde la versión yanqui recomendaba hacer ejercicio la primera regla de Zombieland España Edition es: “#1 Influencer”. A falta de Cardio, Sabiñánigo comienza a grabar en directo su persecución usando hashtags molones como #RunningLife y #HealthyZombieSnack y mencionando los usuarios de los zombies hasta que las notificaciones en los móviles de los no tan muertos (han pagado 900€ por un iPhone XR, una cosa es que quieran comerte los sesos y otra que por ello vayan a dejar su cuenta de iTunes en manos de cualquier desconocido) les distraen lo suficiente como para que Sabiñánigo se suba a su coche.

En un último y desesperado intento uno de los zombies trata de impedirle la huida saltando sobre el capó y se sobreimpresiona otra regla de Zombieland España: “#4 ¿Cinturón de seguridad? CHORRADAS, “si conozco la carretera, yo controlo”. Haciendo buen uso de la misma Sabiñánigo enfila hacia el sur a 120 sin faros y con el zombie ocupando medio capó, dejando al relente nocturno hacerse cargo del desafortunado podrido, que al cabo de un rato parece un precocinado de Frudesa.
En la siguiente escena vemos a Sabiñánigo recordando cómo comenzó todo, la noche que las novatadas se desmadraron en el Colegio Mayor Anunciata – Dominicas de Zaragoza donde se alojaba mientras estudiaba ADE.

De allí sale vivo de milagro, gracias al prolijo uso de otra de las reglas que conviene mencionar: “#2 Golpea dos veces, o quince”. Claro, en USA es muy fácil hacer el “Double Tap”, disparar dos veces por si acaso el primer tiro no mata. Pero en España a ver de dónde sacas un arma de fuego. ¿Y quién te enseña a usarla?

Nosotros estamos más acostumbrados a usar garrotas, cachiporras, macanas y otros elementos semicontundentes, así que a veces es mejor dar quince o veinte tollinas que esperar a ver si con dos el zombie se está quieto. Flashback con Sabiñánigo abriéndose paso en los pasillos del colegio usando dos litronas de Ámbar atadas con un cordel a modo de letales nunchakus.

Regla 2
No ligo ni muerta

Luego se produce el encuentro con Tallahassee/Woody Harrelson. En este caso le llamaremos Daimiel, no esperad, que ese es el del basket. ¿Llamarle Galacho de Juslibol, por seguir en la geografía aragonesa, es demasiado largo? Bueno, Doñana está bien, además así en vez de sombrero de cazar cocodrilos le plantamos un cordobés de fieltro con un chaleco torero y va la mar de pintón.

Doñana tiene obsesión por los miguelitos de La Roda y trata por todos los medios de conseguir alguno en cada ocasión que tienen de saquear un centro comercial, panadería, pastelería o antro de Granier. Raramente encuentra otra cosa que no sean Phoskitos o Panteras Rosas revenidos, lo que le lleva a ciertas crisis nerviosas donde deja rienda suelta a su mal genio (Esto es el running gag de Zombieland). Juntos se dedican a vaciar un Lidl de zombies con ínfulas de presentador de bricomanía mientras suena por megafonía la casete de Ecos del Rocío que Doñana lleva siempre consigo.

En ese momento se encuentran con dos jóvenes desvalidas que haciéndose pasar por víctimas de una mordedura zombie logran robarles las armas (una cheira albaceteña a Doñana y los nunchakus de Ámbar de Sabiñánigo) y el Mitshubishi Pajero de importación de Doñana (no podía dejar pasar la oportunidad de hacer un chiste así).

El muy truhán solía hacer el Rocío distribuyendo Cruzcampo a altas horas de la madrugada haciéndola pasar por cerveza entre los más perjudicados. Castigados, por pánfilos, a seguir el camino en el coche de San Fernando ven el coche de Doñana abandonado junto a la entrada del recinto del Monegros Desert Festival, donde un ominoso cartel anuncia un pasado concierto de Ismael Serrano En lontananza se distingue una multitud de zombies que aún espera a pie firme escuchar esas melancólicas tonadas con olorcillo a naftalina y que promueven las ganas de quitarse la vida. Mira, eso que ya llevan adelantado.

Traedme al documentalista, esto ya ha pasado de castaño oscuro

Mientras barruntan si en el backstage habrá miguelitos de La Roda aparecen de nuevo las timadoras, que realmente usaban el coche de Doñana como cebo. Tras un rifirrafe, en el que a punto están los muchachos de perder de nuevo el coche, finalmente resuelven sus diferencias arramblando con la audiencia zombie de Ismael Serrano y se presentan como Robledo de Chavela (es lo más parecido a Wichita/Emma Stone que he podido encontrar) y Almazán (confiad en mí, tiene relación con Little Rock/Abigail Breslin). No, en el backstage tampoco había miguelitos.

Tras su travesía por el desierto, nunca mejor dicho, nuestros pring…héroes llegan a Teruel donde en un área de servicio Medas se deshacen de una buena oleada zombie arrojándoles los pinchos de tortilla del establecimiento hasta que los necrófagos se sienten indispuestos y abandonan la persecución.

Habiendo ampliado el equipo y ya en mejor sintonía los cuatro tras haber perpetrado un par de masacres zombies se dirigen hacia el sur evitando las grandes aglomeraciones urbanas llenas de zombies bakalas (es fácil distinguirles de los bakalas normales porque no llevan gafas de sol de noche.

En ese trayecto se topan con una mansión ajardinada dotada de todos los lujos imaginables, descubren que se trata de la casa de un afamado presentador de televisión y deciden dar caza a su zombie con éxito (esta parte del guión se abre a la polémica entre el fandom, que indudablemente generará la película, ya que en algunas escenas se ve a la víctima pidiendo clemencia y vocalizando perfectamente cosas como “QUE ENTRE MARRON” o “NUNCA SUPERÉ LA MARCHA DE FLIPY”, sin embargo la versión oficial es que es realmente un zombie…y en la peli también.

The_Cranberries
Siempre se van los mejores y nos queda la purria. Te echamos de menos Dolores.

Abandonan Requena mientras Robledo de Chavela y Almazán preguntan a Sabiñánigo por qué quiere ir al sur si sus padres viven en Sabiñánigo. La respuesta es clara: “mi padre ya votaba a VOX estando vivo y mi madre escuchaba siempre el programa de Cárdenas, no quiero saber en qué se han convertido ahora.”

Tontín tonteando llegan hasta Terra Mítica donde alcanzaremos el clímax de Zombieland Cañí cuando, por un lamentable error buscando miguelitos, Doñana libere de su prisión subterránea de hormigón a todos los políticos zombies de la comunidad valenciana quienes, al no encontrar cintas inaugurales que morder, entran en una especie de ataque berserk y se lanzan contra nuestros protagonistas que mueren uno tras otro entre gritos de desesperación porque esto es España y no hay presupuestos para secuelas salvo que seas Santiago Segura, ni hay manera de escapar de un político que quiere darte el mitin de tu vida.
KONIEC

Como seguro que os preguntáis qué elenco podría llevar a cabo dignamente semejante obra maestra os diré que para Sabiñánigo he pensado en Bertín Osborne, para Doñana Juan José Padilla, para Robledo de Chavela pegaría muy bien Carmen Lomana y para Almazán Rosalía (tenía que salir, sale en todo), que lo dirija todo Eduardo Inda (que tiene experiencia en el montaje de vídeos) y lo produzca Ana Rosa. Y vosotros pensabais que estábamos racaneando con el componente gore y de terror, ¡JA!.

The_Cranberries
-¿Le pongo unos rayos para dar más miedo?
-Echa, echa, que no creo que pueda dar más miedo

Espero vuestros comentarios o insultos, ambos merecidos sin duda. Ah y no, no hay escena postcréditos, no os alarguéis en la sala que la gente del cine querrá limpiar antes de la siguiente sesión. Si no os ha convencido la versión hispana aún nos queda la esperanza de que en otoño veamos Zombieland:Double Tap.

1 COMENTARIO

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.