Star Trek The Original Series: En busca del planeta Guateque

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Guateque
-Eeeeereees túuuuuu -No sé, no nos veo como para ganar Universovisión -Spock, calla y canta, salao

Star Trek The Original Series: Guateque en las estrellas

Cuando pensamos en “Star Trek: The Original Series” salen a la luz todos los chascarrillos y topicazos que pueblan el imaginario sobre la franquicia del bueno de Rodenberry, no sin algo de razón. Gente en pijama que pulula por el espacio sin el menor recato en tirarle los trastos a toda alienígena (y/o compañera de tripulación) con la falda lo suficientemente corta, y que exploraban planetas sin la más elemental precaución ante los riesgos desconocidos que lo poblaran, como los muy diversos tipos de toros bravos espaciales, a juzgar por la querencia hacia los tripulantes de camisa roja que muestran las bestezuelas. Kirk era el primero en apuntarse a un buen guateque con cerveza andoriana.

Al contrario que con otras series de la franquicia, no voy a detallar pormenorizadamente argumentos ni biografías de personajes, pues cualquiera puede acceder a un extensísimo material en internet con el que saciar esta curiosidad, ya que la mitomanía sobre esta serie se extiende a lo largo de los últimos 50 años. Sí que voy, sin embargo, a centrarme en las revoluciones que aportó a la pequeña pantalla y al género de la ciencia ficción espacial la misión de exploración del capitán Kirk y sus repercusiones sociales fuera del guateque estándar.

Por si acaso hay alguien que se ha caído de un guindo directamente a este artículo resumo brevemente la tripulación protagonista:

Kirk: Capitán, más cowboy que sheriff, ligón y hombre de acción; vamos, lo habitual de un héroe espacial de los años 60.

Spock: Primer Oficial, es el típico contrapunto de buddy movie, la afición por juntar personalidades opuestas y aparentemente incompatibles en puestos de responsabilidad llega hasta el siglo XXIII. Es también el oficial al mando del área científica de la nave.

Uhura: Princesa africana, Teniente, encargada de las comunicaciones, con un don especial para hablar klingon y descifrar todo tipo de señales a través de un bastoncillo de oído de aluminio.

Auriculares
400 AÑOS APPLE, 400 AÑOS Y SÓLO HABÉIS CAMBIADO EL COLOR DE LOS AIRPODS

Sulu: Para mí el personaje más infravalorado de toda la franquicia, experto en artes marciales, al principio se le presenta como botánico, aunque pronto pasará a ser el oficial de navegación.

Chéjov: ¿UN RUSO EN MI NAVE? seguro que algún productor pensó eso mismo, teniendo en cuenta que no hacía ni cuatro años que acababa de ocurrir la crisis de los misiles de Cuba cuando se estrenó la serie. Pese a que todos le consideramos parte del elenco principal, lo cierto es que apenas aparece en la mitad de los episodios.

Scotty: Jefe de ingenieros, según la leyenda descendiente de MacGyver, aunque mi teoría personal es que inflaba catastróficamente los diagnósticos para tener tiempo de darse al whiskazo en la sentina.

“Bones” McCoy: El Pepito Grillo de Kirk, y al que nunca hace caso, por supuesto. Un gruñón entrañable y que, pese a no ser personaje de plantilla, logró hacerse hueco a partir de la segunda temporada. Ah, sí, es el médico de la nave.

Leslie: Teniente, aunque nunca se le ha considerado parte del octeto protagonista lo cierto es que este personaje “episódico” era quizá el mejor reflejo del americano medio de los años 60 para Rodenberry, de ahí su reiterada aparición en las más variopintas ocupaciones, desde timonel a ingeniero, a lo largo de la serie para servir de espejo en el que calibrar lo peor del ser humano actual y hacerlo mejorar.

Si tenemos en cuenta la época en la que fue ideada la verdad es que la serie es, por encima de otras cosas, un derroche de optimismo del que bien podríamos tomar ejemplo sobre todo los que somos tuiteros empedernidos. Y no sólo nos presentaba una humanidad idealizada, unida y utópica si no que la serie normalizaba situaciones que en su época resultaban contrarias a lo común. Y jugando con el ambiente futurista y de ficción lograba colar a los censores temas que de otro modo habrían sido inabordables, con una naturalidad que sin duda ha contribuido a muchos cambios de mentalidad. Esto es algo que luego se ha hecho extensible al resto de la franquicia.

-¿Porqué a Uhura sí y a mí no? ¡Doble rasero!
-Que te canta el pozo Jose Antonio

Hablo por ejemplo de la conocida posición como oficial en el puente de la teniente Uhura, no sólo una mujer en un papel de mando, que para la época ya era algo rompedor, sino además negra. Recordemos que apenas 10 años antes se producía el incidente de Rosa Parks, dejando bien claro de qué lado se posicionaba la serie. La propia Nichelle Nichols ha contado la presión que recibía para que abandonara la serie, tanta que el propio Gene Rodenberry fue personalmente a convencerla de que se reincorporase al reparto en la segunda temporada.

Rodenberry previó que el ejemplo de la teniente Uhura sería un elemento clave en la formación de una nueva generación libre de prejuicios, donde cualquiera pudiera tener unas altas aspiraciones vitales y profesionales independientemente de su color de piel. De hecho, uno de los puntos álgidos es “el primer beso interracial” de la TV en el que Kirk, bajo el control mental de una especie alienígena en medio de otro guateque, le planta los morros en la boca a Uhura (para estupefacción de una sociedad en la que apenas se había garantizado el derecho al voto de las personas de color).

Esta defensa de los movimientos pro derechos civiles y de igualdad era una apuesta personal de Gene Rodenberry, que no siempre tuvo el respaldo de la CBS. De hecho en el primer piloto de la serie, el papel de primer oficial era para una mujer pero no logró hacerlo pasar a través del consejo de producción, que optó por un hombre para hacer el papel de “Number One” y al que finalmente llamarían Spock. Es quizá en el apartado sobre feminismo donde más aguas hace la serie en su labor de zapa progresista.

Al varapalo inicial de no contar con una primera oficial se añaden los roles de maniquíes minifalderos que normalmente se asignaban a los miembros femeninos de la tripulación, llegando a su epítome con el personaje de la cadete Janice Rand, ejemplo clásico de “rubia tonta” que en algún capítulo llega a exigir a Kirk que le mire a las piernas, porque su actriz consideraba que este rol-florero “ayudaba a vender la serie”. Con esta losa enorme, los esfuerzos de Nichelle Nichols por hacer de su Uhura algo opuesto, una oficial capacitada y con dotes de mando, responsable y capaz de defenderse por sí misma en un mundo masculino, dieron menos resultado que en su vertiente contra el racismo.

Pero no sólo Uhura realiza su labor de defensa de las minorías, Sulu hace su parte con las minorías asiáticas. George Takei (gay y conocido activista por los derechos de los homosexuales) se tomó tan en serio esta labor de defensa del colectivo asiático que se rumorea que los guionistas y productores elaboraban complejas estratagemas para evitar encontrárselo por los pasillos de los rodajes y tener que escuchar sus reclamaciones sobre las frases y actitudes del personaje.

Al fin y a la postre si el personaje no fue desarrollado más a fondo como japonés no fue por la fobia a lo japonés derivada de la Segunda Guerra Mundial, en EE.UU. el conflicto ya se había “enfriado”, sino por miedo a perder el enorme mercado indonesio, donde la serie estaba alcanzando grandes audiencias, sobre todo entre los aficionados a ir de guateque (vaaale, lo del guateque es mentira, el resto no).

Raticulín
No se vosotros pero yo veo un patrón aquí…

Por supuesto Chéjov también era otra muestra de esa humanidad multicultural que, de forma muy razonada, Rodenberry consideraba la única manera de que los seres humanos alcanzaran las estrellas. Pero sin eludir temas espinosos Star Trek externaliza los temores y peores sentimientos humanos en sus relaciones con otras razas. El postcolonialismo es tratado en los enfrentamientos entre la Federación y los Klingon, que ejercen una suerte de avatar de la Unión Soviética. Mientras que el otro gran enemigo, los romulanos, es a menudo comparado con la China comunista: el dragón dormido, una amenaza latente que surge en cualquier lugar y supone una ordalía, a menudo sangrienta, para la expansión de la Federación de Planetas Unidos.

Curiosamente el personaje más vilipendiado por sus compañeros es Spock, al que integrarse entre tanto humano no debió de resultarle nada sencillo, sobre todo con las continuas referencias del doctor McCoy a su sangre verde, sus orejas puntiagudas y su cuadriculada lógica vulcana. Seguro que si organizaban un guateque ni le invitaban al pobre. Este recurso permitió a Rodenberry analizar el aún patente racismo que de otro modo, siendo su sujeto negro, hispano o asiático, no habría pasado el corte de la censura federal. Porque siempre, siguiendo los deseos de su creador, Star Trek está ahí para llevarnos donde nunca habíamos llegado antes, al rincón de pensar.

Si deseáis una información aumentada de las repercusiones sociales de Star Trek, la información de este post ha sido extraída de este estudio de J. William Snyder, Jr. de 1995 que es una maravilla de texto, aunque en inglés…

De las películas de esta generación quizá hablemos en otro post largo y tendido, porque las del Abramsverso ya las ha analizado nuestro compañero Bolketón magníficamente. ¡¡Feliz Guateque!!

REVISIÓN GENERAL
Temporada 1
5
Temporada 2
7
Termporada 3
9
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Licenciado en Historia, poseedor de un rascaespaldas telescópico. #TorrijaWarrior,miembro de @Zinefilia y ahora friego cubiertas en @Ckatarsis

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