La sindicación es como una caja de ensaimada

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¿UNA ENSAIMADA? ¿¡Qué le pasa a esta gente!?

¿La sindicación es una ensaimada?

Esta palabra mágica, ensaimada no, sindicación, no sólo alarga la vida de las series si no que en muchos casos les permite mantener o mejorar sus niveles de producción, lo que redunda en más medios y, en ocasiones, mejores contenidos que convierten la sindicación en la pescadilla que se muerde la cola (podríamos decir incluso que la sindicación es una ensaimada). Exceptuando el formato culebrón que funciona más o menos igual en todo el mundo, las series americanas, de media, son más longevas que sus homólogas españolas o europeas (salvo Doctor Who y quizá algún producto alemán/austriaco con perros, polis turcos y/o niños). El secreto de la longevidad del serial yanqui es la ” sindicación “. 

Pero, ¿qué demonios es la sindicación? y ¿por qué no podemos hacer algo similar en España? En primer lugar desmentir que no se pueda hacer algo similar en España, como veremos ya se ha hecho, incluso promover algo así a nivel europeo sería factible, pero cuando el producto americano ya tiene tanta implantación, tratar de desbancarlo usando sus mismas armas es un poco suicida usando medios casi exclusivamente públicos, ya que la empresa privada, salvo excepciones con poco éxito (recordemos el Alatriste de Telecinco) no suele embarcarse en productos costosos con poco retorno pudiendo llenar sus parrillas de cosas como “Mujeres y Hombres y Viceversa”…

De modo muy simplificado la sindicación es una reventa. EE.UU es un país enorme y de una tradición televisiva sin igual, aunque el consumo de contenido online ya comienza a desbancar a la TV tradicional, ésta, bien en su versión aérea o por cable, sigue sirviendo a varias funciones que probablemente nunca se desligarán de ella (reuniones familiares, eventos deportivos singulares…)

Este espectro televisivo tiene además su propia agencia federal de control y uno de los contenidos que brilla con luz propia son las series. Lógicamente la redifusión de eventos deportivos y noticiarios es poco explotable, pero no así las series, por lo que son éstas su “niño mimado”, aunque actualmente también se sindican algunos programas de entretenimiento, sobre todo los “talk shows” de tipo humorístico.

sindicación fin de la historia
Los cuatro jinetes del Apocalípsis, aunque NBC vaya al trote últimamente

Las series más memorables suelen estar producidas por una “major”, productoras de contenido televisivo con grandes medios, con canales dedicados en exclusiva a deportes o noticias y que a la vez utilizan los ingresos que obtienen a producir más material televisivo (Fox, ABC, AMC y CBS lideran los grandes cárteles seriéfilos del mercado actual con NBC, USA y TBS a la zaga. No podemos considerar a HBO o Netflix dentro de este grupo ya que sus producciones suelen tener un menor número de capítulos por temporada y con una duración de cada uno de ellos mucho más variable, por lo que la distribución a sindicación es más compleja, aunque no imposible).

Como decíamos, en origen, la sindicación era una reventa de los derechos de emisión, pongamos por caso que una major como FOX produce una serie de cierto éxito, obviamente repetirla una y otra vez en su canal nacional quemaría la serie (no miro a nadie Antena 3, pero las primeras palabras de mi hija fueron “mosquis” y “Joróbate Flanders”*) y normalmente el guión original de continuidad, la Biblia de la serie, no abarca más allá de la quinta temporada. Una serie que se prolongue por este tiempo sería económicamente insostenible a partir de la tercera temporada por el descenso de espectadores, sin embargo la sindicación sirve para reflotar estas series.

Si FOX matriz vende los derechos de las temporadas pasadas (junto con los derechos futuros de reemisión de la temporada en curso y futuras) a su filial de, por ejemplo, Aurora (Illinois), se garantiza unos fondos extra para apuntalar la producción y les sirve de promoción diaria de la serie. Por otro lado la filial, o cadena local independiente, se asegura disponer de una serie que ellos por sí mismos jamás habrían podido afrontar por coste, sirviendo además como trampolín de reenganche a aquellos espectadores que no les apetece asaltar una serie ya empezada.

Habitualmente el canal matriz emite un episodio semanal mientras que el sindicado emite uno diario, por este motivo las series no suelen entrar en sindicación hasta que llegan a su cuarta o quinta temporada (80-100 episodios, que permiten a cubrir unos 6 meses de programación en sindicación).

pamela-anderson
Se les apareció la vi…cepresidenta de un conglomerado de canales locales

Aunque este sistema ha demostrado ser útil no sólo con las producciones de largo recorrido como House, Bones, CSI, Sobrenatural… todas ellas de 7 temporadas o más (normalmente 7 temporadas es el límite máximo al que llegan las series porque a partir de ahí hasta a las emisoras locales les cuesta encajar tanto capítulo y la pérdida de espectadores no suele compensar la emisión en la major), sino también con aquellas que comenzaron algo renqueantes, el primer caso de reflote directo gracias a la sindicación del que he encontrado información fue el de “Los Vigilantes de la Playa”, varias emisoras locales se unieron con el fin de financiar una serie que su estudio productor había cancelado tras una temporada mediocre, pasando a emitirse directamente por sindicación (tenemos tanto que agradecer a los aguerridos inversores de estas cadenas…o no).

Pero ya la serie original de Star Trek, como comenté en Creative Katarsis, consiguió la fuerza (guiño guiño) que necesitaba para convertirse en todo un fenómeno fan gracias a las reposiciones en bucle en sindicación.

La irrupción a gran escala de las plataformas de contenido online parecía una amenaza a este sistema, sin embargo ha quedado claro que el consumidor de contenidos online no suele seguir muchas series por TV, por impaciencia, por la publicidad… y a la inversa ocurre lo mismo, dificultades de acceso a la red, dificultad de adaptación al entorno digital…

Por lo que al final nos encontramos con que estas plataformas (Netflix, Hulu, AMC, HBO…la futura plataforma de Disney-Fox) no son competencia directa de la sindicación y si bien a priori no eran las candidatas idóneas a proveer de contenidos a las pequeñas emisoras locales se han dado casos en los que estas emisoras compran derechos de alguna serie y la emiten en formato miniserie en una sola semana con bastante éxito (hablo de casos como Daredevil o más recientemente The Punisher).

the-punisher y la sindicación
Has contado tu último chiste de ensaimadas

¿Y en España? ¿Y la europea?

Este sistema ha tenido alguna réplica menor en España a través de los canales autonómicos, como por ejemplo la creación de la FORTA, aunque al final no era más que una unión económica por los derechos del fútbol liguero en abierto (replicado hace unos años con los derechos de la Champions).

Recientemente un nuevo experimento nos ha traído una serie como El Faro, sin embargo habitualmente estos canales autonómicos recurren a fondos de archivo de series ya veteranas como MASH, El Equipo A o El coche Fantástico para rellenar los huecos de su parrilla antes que arriesgar con inversiones difíciles de recuperar en productos que pueden tener una aceptación muy diversa según el territorio en el que se emitan.

Dada la menor extensión del territorio nacional, la mejor opción para recrear una sindicación a la americana tendría que afrontarse a escala europea, pero la barrera idiomática se añade a la idiosincrasia regional. Si bien ya en los 80 hubo series promovidas por la UER (sobre todo enfocadas al público infantil) como “La tía de Frankenstein” o todas las derivadas de “Érase una vez…” que cumplían la doble función de entretener y componer un acervo común y propio en una Europa que aún tenía los cimientos frescos.

Este papel promotor de coproducciones europeas de la UER decayó en los 90 quedando limitado casi por completo a programas de relleno veraniego como “Juegos Sin Fronteras” (retomando un formato anterior) y la organización anual del Festival de Eurovisión. En la actualidad y aparte de Eurovisión (que además del conocido festival de la canción para adultos, organiza otros festivales relacionados con la música y el baile tanto en versión adulta como infantil) el papel de la UER es testimonial como herramienta de promoción de contenidos, rol que han tomado al asalto productoras privadas, una oportunidad desperdiciada de construir un tejido televisivo de entretenimiento de entidad continental con todo lo que conllevaría…lástima.

*Suceso probablemente exagerado o distorsionado con fines explicativos.

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