MEGALODÓN – UN TIBURÓN MENGUANTE A MEDIO GAS

No lo vamos a negar. Megalodón es uno de los éxitos del verano vista su recaudación. No en vano, era también uno de los estrenos más esperados de la época, como ya adelantábamos desde Creative Katarsis en nuestro podcast. Pero una vez vista, ha resultado ser un híbrido hormonado entre Tiburón de Spielberg y Sharknado o cualquiera de esos telefilms de tarde con tiburones en un lugar no esperado: una película a la deriva, que pretende ser seria y que acaba provocando el sopor de las segundas, con la diferencia que aquellas sí sabían que no se tenían que tomar en serio a sí mismas.

Aunque consigue tener tensión en algunos momentos y empieza con bastante buen acierto, su director Jon Turteltaub, más conocido por cine familiar como la saga La búsqueda de Nicolas Cage, hace un trabajo en el que se pierde sin saber qué quiere enseñar, si drama, si un blockbuster con toques ligeros de comedia y grandes ínfulas, o si pretende emular el suspense de la cinta de Spielberg, con algún que otro homenaje velado entre sus escenas, por ejemplo la referencia a la playa con la parte de Tailandia.

Falta acción, y el haber querido hacer una película más familiar y para más público, además de haber provocado que la sangre prácticamente brille por su ausencia del metraje, hace que ciertas escenas sean ridículas, sin sentido y absurdas, todo por haber querido quedar bien con todo el mundo para contentar únicamente a aquellos que quieran pasar un rato sin pensar. E incluso estos últimos, como es mi caso, miran el reloj en muchos instantes de la película.

Un guion muy previsible, en el que el ritmo se interrumpe constantemente con frases poco ingeniosas, sin gracia y forzadas, lastra la historia. Una trama a la que le sobra media hora de escenas que no aportan nada.

En esta situación, el reparto cumple en general con lo escrito, siendo Jason Statham, una vez más, quien soporta el peso de la película y quien es el principal motivo de que el film sea algo disfrutable. La parte negativa es que, como en muchas de sus películas, corre el riesgo de ser una parodia actualizada de lo que acabó siendo Chuck Norris: pase lo que pase, siempre vence Statham. A destacar también la participación de otra actriz, Ruby Rose, de Orange is the new black, quien fuera de la pantalla se vio envuelta hace poco en una polémica relativa a su participación en la serie Gotham por la que tuvo que cerrar su Twitter.

En Megalodón, ni siquiera la parte de los efectos especiales y la parte técnica se salva. El propio tiburón gigantesco, según el plano y la parte del film que mires, cambia de tamaño constantemente, y el CGI, que no debería notarse, aparece con mucha frecuencia y en exceso. En la parte positiva, se observan algunas escenas acuáticas y submarinas bien elaboradas y trabajadas.

Por ello, vale si queréis distraeros un rato sin más, pero no seáis muy exigentes. Si podéis verla en televisión, mejor.

REVISIÓN GENERAL
Dirección
4
Guion
3
Reparto
5
Efectos técnicos
5
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Me gusta el cine, leer, las series, quedar con los amigos y descubrir nuevas aficiones.

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