MÁS PORNO, ES LA GUERRA (películas que no lo son pero que tienes que ver, parte 2)

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Y seguimos: ¡PORNO, PORNO, PORNO! Así, en mayúsculas para que destaque. Para que destaque y moleste a los puretas. O como gancho para la otra parte de la población, que en cuanto ven la palabra ¡PORNO! entran como miuras bajo la promesa del ¡Aquí hay tema! Clickbait le dicen. Y hombre, tema hay, y son las relaciones entre el cine convencional y el cine de adultos.

TORREMOLINOS 73: INGMAR BERGMAN Y EL PORNO.

En los primeros párrafos, cuando establecía el marco temporal del momento en que el Porno abandonó la clandestinidad para saltar a las pantallas de los cines convencionales, hablábamos de la situación de los EEUU y, en paralelo, de la situación en España. Antes de dicho salto, y antes de la masificación de la industria por la aparición del video casero, se grababa en 8mm. Y, en la gris España del Franquismo tardío que una pareja descubra que puede ganar dinero grabando sus intimidades, pues plantea un dilema como el que hemos visto antes con la película de Kevin Smith. “Torremolinos 73” (2003), que así se llama la opera prima de Pablo Berger, nos ofrece a una pareja protagonista (soberbios Javier Cámara y Candela Peña) acosados por las deudas y en la misma disyuntiva que Zack y Miri en “¿Hacemos una porno?

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Ella, él, una Super 8mm y problemas económicos… ¿Qué hacer?

(***ATENCIÓN, DESTRIPANDO ARGUMENTO***) No obstante, la película española plantea más cuestiones: el despertar de la sexualidad en aquella España gris, el descubrir del cine de Ingmar Bergman y, en concreto, de “El séptimo sello” (1957), el drama del instinto maternal de Carmen (Candela Peña) no realizado debido a la esterilidad de Alfredo (Javier Cámara), la referencia tangencial a “El último tango en París”… Y ¿qué os parece? La película de Alfredo López, titulada “Aventuras y desventuras de una viuda muy cachonda”, tuvo un gran éxito en países como Dinamarca. ¿Y la hipocresía? Tina Sainz, la vecina curiosa y de gesto amargado y crítico, los encuentros fortuitos e incómodos con el excompañero de trabajo y su mujer… Bien es cierto que “Torremolinos 73” tira más por lo dramático que por la comedia, pero es que es como la vida misma. Unos días estarás más de Zack y Miri, otros días estarás más de Alfredo y Carmen.

SERBIAN FILM: NEW BORN PORN (¡no es para tanto!)

¡Hipócritas, que sois unos hipócritas! Los que dicen que no lo ven, los que niegan habérsela medido… Para que os hagáis una idea de cómo funciona este mundillo. Tiramos de Hemeroteca… Estados Unidos censura el film de Almódovar, “Átame” (1990), por la escena en la que Victoria Abril se da un baño con un juguetito de un submarinista. ¡Estados Unidos! El país que alberga las grandes corporaciones que manejan el mercado del porno: Vivid Entertaiment, Evil Angel o Digital Playground tienen sus oficinas y estudios en las tierras del Tío Sam. Aparte, por si no lo sabéis, cada año, se celebra en Las Vegas (Nevada, sí, sí, en la ciudad del pecado) el certamen organizado por AVN (Adult Video News), lo que viene siendo “los Oscars del Porno”. Y vamos a decirlo así, ¿censuran una peli y le ponen clasificación X por un poco de felpudo?

Estados Unidos, recordemos, el país que arrasó en su momento Vietnam con Napalm y Agente Naranja, sigue siendo el referente mundial en velar por nuestra moralidad. ¿Podeis cantar un Aleluya? El país que forma parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, es decir, que es la zorra que vigila el gallinero. Y que, por ejemplo, en la Guerra de los Balcanes actuó tibiamente y de manera indirecta a través de las Fuerzas de Paz de la Alianza Atlántica. Serbia, Croacia y todo aquel barullo de crisis políticas, exaltaciones nacionalistas, fanatismos religiosos y limpiezas étnicas, nos dejaron como resultado una fea cicatriz que, a fecha de hoy, dudo mucho que haya cerrado. De hecho, de manera muy tangencial el director serbio Srđjan Spasojević hace referencia a aquel feo episodio que avergüenza a aquella zona y, por osmosis, al resto de la humanidad.

Srpski film” (2010) (“A Serbian film”, en inglés) fue la opera prima de director serbio y lleva una larga sombra sobre ella. Cannes, Toronto o Montreal son algunos de los festivales dónde se exhibió en su momento. En España, donde se proyectó en el Festival de Sitges, dicha puesta en escena trajo mucha controversia por denuncias por parte de organizaciones como FAPMI (Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil) o CONCAPA (Confederación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos). De hecho, Angel Sala, director de Festival de Sitges fue imputado al año siguiente por delito de exhibición de pornografía infantil. Tanto una organización como otra no han dicho nada en contra de un artículo como éste de “El Pais“, sobre casos de Pederastia en la Iglesia Española.

Serbian film” es una película que conserva, en efecto, un aire de film amateur, con una textura granulosa y malsana. De hecho, el mismo director, en alguna entrevista aseguró que también era una crítica al cine que se manufacturaba en su país, aburrido y predecible, producido por personas que tienen nulo conocimiento sobre el mundo del cine. (***ATENCIÓN, DESTRIPANDO ARGUMENTO***) Milos, una retirada estrella del cine porno, recibe una irresistible oferta por parte de un misterioso Vukmir, que está dispuesto a pagar una astronómica cantidad de dinero con tal de poder contar con él en su película (suficiente, según dice, para que la familia de Milos y su hijo no tengan que volver a preocuparse por el dinero). A medio camino entre el vendedor de humo, la filosofía barata y el mesianismo cultural, Vukmir habla del nuevo Porno, del Arte y de la Vida…

Como he dicho, la película conserva una atmósfera malsana; impresionará al neófito, pero para los que ya tenemos callo y nos hemos bregado en determinados géneros cinematográficos, pues es una película anecdótica y la escena del “New Born Porn” pues, bueno…

Para ver esta película, por ambiente malsano prefiero un, por ejemplo, “Martires” (2008) de Pascal Laugier. Por el tema de la inmersión en el mundo de la pornografía, contáis con la excelente “Hardcore, un mundo oculto” (1979) de Paul Schrader o ya sumergiéndonos dentro del mundo de las Snuff movies, “8mm” (1999) de Joel Schumacher (como puntos negativos, Nicolas Cage; como puntos positivos, un Joaquín Phoenix que se come la pantalla como secundario de lujo). Pero menciono “Serbian Film” por lo que se llama el Efecto Streisand: de cómo un intento de censura o encubrimiento de cierta información fracasa o es contraproducente, ya que ésta acaba siendo ampliamente divulgada o reconocida, de modo que recibe mayor visibilidad de la que hubiera tenido si no se la hubiese pretendido acallar.

Tal cual le pasó a Mia Khalifa. Nacida en Beirut, emigró a EEUU en el año 2000. Su historia en el mundo del porno comprende un periodo que va desde Octubre de 2014 hasta los primeros meses de 2015. En unos pocos meses, fue el nombre más buscado en el sitio web PornHub. Pero… resulta que en un montón de países de Medio Oriente, que son rápidos para la ira en nombre de Ala y se pasan los Derechos Humanos por el forro de la chilaba, su nombre empezó a sonar, debido a que en uno de sus videos, Mia actuaba llevando un hiyab. Os podeis imaginar: críticas, amenazas de muerte, videos y manipulaciones fotográficas en las cuales ella era ejecutada por el Estado Islámico. Paradójicamente, el sitio web PornHub indica que, en la primera semana de 2015, las búsquedas de Mia Khalifa se quintuplicaron. Sobre un 25% de dichas búsquedas procedían del Líbano o bien de países limítrofes, como Síria y Jordania.

Y en una situación como esta, ¿A quién podemos acudir? ¿A quién podemos llamar?

ORGAZMO: EL PRIMER PORNO-SUPERHÉROE.

No, no os voy a dejar con el mal cuerpo después de ver “Serbian film”, así que vamos a darle la vuelta a la tortilla por completo. Si de verdad os queréis pasar un rato divertido, la delirante “Orgazmo” (1997) es vuestra película. Zack y Miri tienen momentos tiernos, es una comedia amable; “Torremolinos 73” es tragicómica; “Serbian” es sucia y salvaje. Por el contrario, la peli de Trey Parker y Matt Stone (los creadores de South Park) es un viaje de ácido en el que no puedes parar de reírte.

(***ATENCIÓN, DESTRIPANDO ARGUMENTO***) La premisa es que un misionero mormón, el Elder Young (Trey Parker), se ve envuelto en el rodaje de una película porno, ayudado por Choda Boy y el Orgazmonator, un arma que provoca brutales orgasmos a quienes se les dispara. La película es un éxito, y el Elder Young tiene que procurar llevar su vida oficial de manera separada a la otra, tratando de ocultar su fulgurante carrera como actor de cine para adultos… Volvemos al efecto Streisand, cuanto más trata de ocultar su alter ego del cine porno, más se empeña en aparecer una y otra vez en su vida mormona. Y a lo largo de todo el metraje, el pornófago disfruta de la presencia de rostros conocidos como los de Ron Jeremy, Chasey Lain o Julie Ashton. Aparte descubrimos a Sancho, la estética comiquera, lo que es un DVDA, o que no hay nada más triste que un japonés triste…

¡Ah, por cierto! Y la próxima vez que te envíen una imagen de este chaval, indicando que es un reputado médico, o científico o lo que sea, y que su imagen no trascenderá porque no es futbolista o torero… Se trata de Angel Muñoz, alias Jordi Porn, El Niño Polla, actualmente trabajando en BRAZZERS. ¡De nada!

pornoHay mucho, muchísimo más que hablar sobre CINE.

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