Enterprise: El comienzo del camino a las estrellas

0
Enterprise - Crítica de la serie - Creative Katarsis

Enterprise: El comienzo del camino a las estrellas

Pese a que Star Trek Discovery parecía algo inalcanzable, y su gestión de la comunicación (vídeos bloqueados geográficamente, borrados y enlaces rotos) muy deficiente para un producto que Netflix va a lanzar a escala mundial. Ya está aquí con nosotros y mis primeras impresiones son moderadamente esperanzadoras, lo que me lleva a retomar la serie de artículos que prometí allá por los comienzos de mi colaboración en esta santa casa con Enterprise.

En los próximos meses voy a dedicar un artículo a cada serie y película de Star Trek del universo Roddenberry (de las películas del Abramsverso ya se ha escrito suficiente). Este universo de señores en pijama que exploran planetas y nos plantean dilemas existenciales y morales normalmente antes de que a la sociedad siquiera se le ocurran.

Empezaremos pues con Star Trek Enterprise, diréis bueno y porqué no empezamos por Star Trek: Primer Contacto, pues porque si empezamos con ucronías en vez de una serie de artículos nos sale Los Cronocrímenes y eso es otra película muy diferente.

Enterprise comienza en 2151, una fecha emblemática para la Tierra (aún no existe la Federación de Planetas Unidos) ya que tras muchos tiras y afloja con los hiperlógicos, estirados y tocapelotas de orejas puntiagudas vulcanos consiguen que se permita a una nave humana montar un motor de impulsión (capado, no vayamos a rascarle la pintura a la nave o, peor aún, a algún planeta habitado a las primeras de cambio).

Esta nave es la Enterprise, madre de quásares, cabalgadora de ondas gravitacionales, la primera de su nombre…bueno no. Realmente es una nave bastante pocha, no olvidemos que de inicio es poco más que una nave comercial con un motor tocho, por no llevar no lleva ni armas de rayos, sólo torpedos, y ni siquiera son potentes, y el escudo brilla por su inutilidad. Ya veremos como las primeras misiones en que se pone a prueba lo único que demuestra es que encajan los golpes con dignidad y que, como se hará costumbre en toda la saga, sin la estupenda preparación técnica y militar de su personal viajarían en un ataud volante.

capi
¿Cómo que la Enterprise no tiene elevalunas eléctricos?

En cuanto a la preparación para supervivencia…en fin, novatos en el espacio, no os digo más.

La serie fue muy vapuleada por los trekkies más ortodoxos por replantear ciertas cuestiones en cuanto al origen de la federación y sobre todo por un argumento de “Guerra Fría Temporal” que no acaba de cuajar y sólo sirve para distraer del progreso general de la serie, que por otra parte me parece bastante digno.

La excesiva sexualización de ciertos personajes (para los estándares marcados por las series de Star Trek desde los 90) no gustó al fandom, sin embargo encaja perfectamente en la evolución del carácter humano, recordemos que Kirk y compañía no eran los tipos más castos del universo, ni los más calmados, y la especie humana llevaba más de 100 años ya pululando entre alienígenas para cuando empiezan sus viajes de exploración. Ser gentleman espaciales que allá donde van causan adoración a quien les ve, no llega hasta que aparece Picard (que por otra parte me parece EL MEJOR CAPITÁN de la federación EVER, ahora lapidadme).

El caso es que tanto desacuerdo provocó la cancelación de la serie tras su cuarta temporada, esta cancelación por fortuna se programó con la suficiente antelación como para cerrar la serie totalmente, aunque en la cuarta temporada se note bastante precipitación en los acontecimientos y sea probablemente la más previsible y flojita.

La serie tiene personajes muy memorables, pero no un elenco que fuera ampliamente carismático (sigo sin entender como no se cargaron al Teniente Malcolm Reed con la de oportunidades de que dispusieron, ese tipo es el anticlímax…) incluso con roles más planos y monodimensionales que el Alférez Crusher de Will Wheaton en Star Trek: TNG…creo que es algo que va en el rango, porque lo del Alférez Mayweather aquí también es de traca, con un trasfondo personal inmensamente aprovechable y sólo se explota en un capítulo doble…incomprensible.

Por el lado bueno tenemos por ejemplo al Doctor Phlox, un doctor denobulano enamorado del carácter humano, lo que supone un alivio visto el panorama general de la galaxia. Tiene toda la lógica que el jefe médico sea un alienígena, ha pasado años formándose y estudiando la fisiología humana y previamente ha tenido experiencia en estaciones de investigación y viajes espaciales, por lo que su ayuda será imprescindible ante los típicos virus mortales foráneos y que no casque toda la tripulación por una sencilla gripe andoriana. Además el personaje aporta el factor Spok de incredulidad e inadaptación que todas las series Startrekianas (Palabro pendiente de patente) aprovechan para hacer su poquito de humor blanco enfrentando respuestas típicamente humanas con civilizaciones de lo más peculiar.

Alférez Hoshi Sato, intérprete y filóloga, porque sí, aún no disponen de un traductor automático 100% fiable…de hecho la alférez Sato será la encargada de programarlo. Un personaje que en la primera temporada parece destinado a comerse buena parte del protagonismo pero que se va diluyendo a medida que avanza la serie.

Charles “Trip” Tucker III, jefe de ingenieros, es el auténtico caradura de la serie, sin llegar a ser un delincuente es todo lo pícaro que puede llegar a ser un oficial de la flota. Protagoniza algunos de los momentos más emotivos de la serie por su relación con…(CENSURADO POR SPOILER) y por (CENSURADO POR SPOILER MAYOR). Funciona muy bien de pareja cómica con el capitán, el doctor, la primera oficial y hasta con el jefe de seguridad, que de otro modo resulta inaguantable (creo que ya lo había comentado pero, por dios, que estomagante es ese hombre).

T'pol
Sí, este es el uniforme reglamentario vulcano

T’Pol La primera oficial de la nave es una vulcana, designada en principio por el Embajador vulcano para espiar a los humanos e informar sobre sus traspiés con la secreta esperanza (por parte del Embajador) de poder cancelar el proyecto definitivamente o como mínimo demorarlo unas décadas más. Ejerce su labor como vulcana con diligencia hasta que comienza a empatizar con el capitán y el resto de la tripulación, no es algo que ocurra de repente, ni que sea injustificado, pero llama la atención que la manera de justificarlo sea tan peregrina como una especie de “mal de altura” espacial. Cuando un vulcano pasa mucho tiempo con humanos en una nave se contagia de su comportamiento emocional…(No sé Rick, no me suena muy vulcano, ¿donde está toda su meditación y contención?… su Kolinarr, su Ponfarr, su RaffaelaCarrarrr).

Capitán John Archer, es un capitán muy muy digno, quizá no a la altura de Picard, pero sin duda a la de Kirk. Se enfrenta a situaciones de exploración similares a este último con solvencia, y con un equipo y una información habitualmente muy inferior. Sacrificado por su equipo y por la misión, en ocasiones debe tomar medidas disciplinarias duras pese a comprender el motivo que ha causado la indisciplina. Si bien su formación es eminentemente militar se revela como un gran diplomático a medida que se le van dando posibilidades de ejercer y se rige más por la rectitud de su código moral (aunque esté guiado por intuiciones en ocasiones) que por la información de que dispone en las bases de datos de la nave, ya que desde muy al principio tiene motivos para sospechar que los vulcanos le restringen o deforman la información.

La NAVE: Es el diseño más bonito y realista de una nave llamada Enterprise y punto.

La serie presenta, junto al universo ya conocido, nuevos planetas y especies entre los que destacan los Sulibanes y los Xindi. Los sulibanes son seres modificados genéticamente con poderes sobrehumanos y que van a suponer una enorme amenaza durante las dos primeras temporadas por su papel de esbirros en la Guerra Fría Temporal. Curiosamente la serie da un vuelco cuando la tercera temporada se convierte en una campaña de guerra contra los Xindi, una especie que ataca brutalmente la Tierra y de la que se sabe poco o nada hasta entonces.

Andoria
La hinchazón craneal andoriana es debida a su interacción con vulcanos y humanos

Junto a ellos destaca el protagonismo recurrente de los Andorianos, humanoides con antenas de pelo blanco y piel azul, ya conocidos de otras series del universo, pero que se tratan con una profundidad nunca antes vista, en especial en lo que respecta a su conflicto continuo con los vulcanos. Su principal contacto con los humanos es el típico malote entrañable que borda Jeffrey Combs (Re-Animator), un actor acostumbrado a la franquicia ya que ha interpretado 9 papeles en 3 series diferentes.

Si hay algo imperdonable en la serie es, eso sí, la sintonía de cabecera, especialmente a partir de la tercera temporada con una versión aún más atroz del tema original.

La cuarta y última temporada sirve para rematar ambas líneas argumentales de un plumazo y culminar el camino hacia la Federación, dejando todo encarrilado* para que ciento y pico años después Kirk y su fiesta de pijamas yeyé puedan gritar aquello de “¡KHAAAN!” y marcar un hito.

*Habrá que ver si finalmente Discovery se localiza al completo 10 años antes que Kirk o, como se rumorea, cada temporada nos presenta una tripulación diferente en diversos lugares y momentos.

REVISIÓN GENERAL
Temporada 1
5
Temporada 2
7
Temporada 3
6
Temporada 4
5
COMPARTIR
Artículo anteriorNuevo tráiler en español de Justice League – Superman se deja ver al fin
Artículo siguienteSocial Media y el Gaming Online – Una combinación ganadora

Licenciado en Historia, poseedor de un rascaespaldas telescópico. #TorrijaWarrior,miembro de @Zinefilia y ahora friego cubiertas en @Ckatarsis

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here