Depresión y Literatura – Algunas novelas depresivas que volverías a leer

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depresión : Ampliación del campo de batalla

 LITERATURA CONTEMPORÁNEA Y DEPRESIÓN

La depresión es inherente a la condición humana y en un mundo en el que todo parece avanzar de manera vertiginosa las personas seguimos adoleciendo de los mismos desórdenes afectivos que ya se sufrían siglos atrás. 

Sin embargo y pese a su mala fama la depresión y su tiniebla lánguida siempre ha sido germen de obras literarias de indudable calidad.

Vamos con algunos ejemplos contemporáneos de estas novelas:

1. Amarillo (Félix Romeo)

El autor mediante un monólogo introspectivo y un diálogo sin receptor se adentra en los recuerdos sobre los años que pasó junto a su amigo y compañero de piso Chusé Izuel. En esta indagación o canto fúnebre intenta comprender los motivos que pudieron llevar a ese fatal desenlace, se quitó la vida a la edad de 24 años.

Es a su vez una reflexión sobre la literatura y el propio acto de escribir, así como una recopelación de textos y cartas del autor fallecido.

El autor intenta dar respuesta a la pregunta que le perseguía desde el fatídico día de 1992: «[…] ¿por qué desde hace años arrastro una terrible sensación de culpa por tu muerte?».

Pequeño libro lírico, inaudito, personal, valiente. Amarillo.

2. La campana de cristal (Sylvia Plath)

Esther Greenwood, posible álter ego de la autora para ficcionar su vida, es una brillante estudiante de 19 años, se va a Nueva York como becaria de una prestigiosa revista femenina y al regresar a su Boston natal sufre una crisis nerviosa y de valores que deriva en una depresión nerviosa que desemboca en un conato de suicidio.

La novela nos narra la caída a esa campana de cristal de la depresión y la salida de la misma. El recorrido por varias clínicas psiquiátricas. Finalmente Esther sale del psiquiátrico tras haber asumido ‘la capacidad de tomar decisiones’, entre otras la de no casarse con su prometido y así poder dedicarse a su carrera como escritora.

La novela plantea el conflicto vital que existía para una mujer de su época en ese contexto, la difícil encrucijada de aceptar llevar una vida convencional y las inherentes renuncias a los deseos propios, en este caso la escritura.

3. Esa visible oscuridad (William Styron)

Libro devastador en el que el autor nos narra de manera lúcida y minuciosa su caída en una crisis depresiva.

De indispensable lectura para cualquier profesional o estudiante del ámbito de la psicología y la psiquiatría.

4. Prozac Nation (Elizabeth Wurtzell)

Libro de carácter autobiográfico escrito por Elizabeth Wurtzel, una prometedora periodista con pasado de niña prodigio pero traumatizada por el tormentoso divorcio de sus padres y que a muy temprana edad comenzó a mostrar síntomas de desequilibrio emocional. 

El libro nos cuenta de primera mano y sin piedad la dolorosa lucha de la protagonista con sus desórdenes emocionales, sus intentos de suicidio o sus coqueteos con diferentes sustancias psicoactivas.

Fue adaptada al cine por Erik Skjoldbjærg con discreto éxito.

5. Ampliación del campo de batalla (Michel Houellebecq)

No podía faltar la primera novela publicada por el polémico y genial autor francés Michel Houellebecq sobre un anodino, solitario y depresivo ingeniero informático asqueado de todo y de todos que acaba recluido en un centro de salud mental. 

Una diatriba lúcida de un antihéroe nihilista cansado de luchar en el campo de batalla de la sociedad neoliberal.

Posiblemente no sea su mejor novela pero es Houellebecq en su estado más puro.

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