Cinco Argumentos a Favor De Tarantino

1
tarantino

¿Es Tarantino tan mal o tan buen director como se dice?

Decía OSCAR WILDE que nunca hay una segunda oportunidad para una primera impresión. Corría el mes de mayo de 1977 y fui por primera vez al cine. Una vez que la sala se oscureció por completo, la épica entrada sinfónica asaltó mis púberes orejas y lo que vi a continuación se quedó grabado en mi retina, en mi cerebro y en mi corazón para siempre. Algunos la llamaron “space opera”, otros taquillazo y los críticos ceñudos y despectivos, “película de marcianitos”. Lo cierto es que “STAR WARS”, mi primera película en el cine, fue la que me llevó a amar el cine en todas sus formas, tamaños y colores. No obstante, ya lo habréis notado, últimamente el Cine, el Séptimo Arte, tiene demasiados altibajos, con más bajos que “altis”. Por fortuna, también queda gente que ama al cine sobre todas las cosas y siguen haciendo películas, escribiendo guiones, haciendo colaboraciones y moviéndose alrededor de una cámara para seguir contando historias. Tal es el caso de QUENTIN TARANTINO.

Quentin Tarantino, el Fagocito.

No, QUENTIN TARANTINO no recibió una educación formal en el Séptimo Arte. De hecho, la formación del “enfant terrible” del Cine actual viene de la misma prueba empírica. Criado en la multicultural comunidad de Harbor City de Los Ángeles, empezó a trabajar en el videoclub Video Archives de la vecina ciudad de Manhattan Beach. Mucho discutió con sus amigos y mucho se habló en aquel videoclub sobre gustos propios y de los clientes, y lo que TARANTINO descubrió fue lo que le gustaba a la gente, lo que alquilaban. Lo dejó bien claro en una entrevista para Faces of the Week, en la BBC inglesa en 2004, y fue bastante clarificador de lo que es TARANTINO y su obra: “Cuando la gente me pregunta si fui a la escuela de cine, les contesto que NO, que yo fui al cine”. Todo lo que vio y disfrutó en aquel videoclub forjó lo que posteriormente volcó en sus películas: el blaxploitation, el cine negro, las pelis de Kung-fu, los spaghetti western…

Tarantino I, el Homenajeador.

De todo aquello se alimentó el joven cineasta, y después del correspondiente proceso de digestión y maduración, empezó a hacer películas en uno de los lugares más despiadados del mundo, Hollywood. Ya lo dejó reflejado MARILYN MONROE en uno de sus muchos escritos: “Hollywood es un lugar en el que te pagarán mil dólares por un beso y cincuenta centavos por tu alma”. Por eso, y esto es de agradecer, hay que reconocerle a TARANTINO su capacidad para recuperar, rejuvenecer y reinterpretar tanto géneros como actores.

En cuanto a los últimos, el director ha recuperado para mayor gloria a gente como que la industria del cine desterró una vez que no fueron beneficiosos para las arcas de la Fábrica de Sueños. Decidme una película de JOHN TRAVOLTA entre “Grease” y “Pulp Fiction”!. Recuperó a PAM GRIER, la reina del Blaxploitation para «Jackie Brown«. Hizo un doble homenaje con su propia versión de las películas de kung-fu en “Kill Bill”, y colocando a DAVID CARRADINE, el Kwai Chang Caine original en el papel de malo-maloso.

También es de destacar la manera que tiene de descubrirnos nuevos talentos, prueba fehaciente de ello es CHRISTOPH WALTZ, con dos Óscars consecutivos bajo las órdenes de TARANTINO: uno como el odioso y escalofriante Coronel Hans Landa en “Malditos Bastardos” y otro como el bonachón y humano Doctor King Schultz en “Django desencadenado” (la D es muda, por cierto). Y sí, es indudable el talento del austriaco, pero bajo las órdenes y con un papel escrito por TARANTINO.

Christoph Waltz
¿Qué Waltz prefieres?

Todos sabemos lo que es un travelling o un contrapicado, pero TARANTINO lo ha convertido en un lenguaje propio para seguir contando historias aunque sus personajes no hablen. ¿Cuántas veces habéis contemplado la escena desde el maletero de un coche y habéis mirado a los ojos a Vincent Vega, o al Señor Blanco (Harvey Keitel) o a la Novia? Y sin que nadie te haya explicado lo que es un macguffin has aprendido a apreciarlo, aunque a estas alturas todavía no sepamos lo que había en aquel endemoniado maletín. ¿Era el Halcón Maltés o era Rosebud? Como se suele decir es la materia de que están hechos los sueños y TARANTINO lo tiene claro: hay que crear sueños y hay que crear ilusiones y hay que hacer que el espectador se quede clavado al borde de su butaca.

mcguffin
«EL« Mcguffin.

El ruido y la furia, la música y las imágenes: K-Billy y el Supersonido de los 70.

Otro de los puntos fuertes del enfant terrible es el uso de la música y las imágenes. Nunca, o casi nunca ha utilizado música original para sus películas, si no que ha tirado de lo que parece ser una infinita base de datos musical, con temas que van desde el Soul al Rock, hasta cosas más variopintas como el garaje japonés (The 5.6.7.8’s) o el Surf. Y sí, aprovechamos para mostrar a su musa, UMA THURMAN, más bella y seductora que nunca, como la señora de Marcellus Wallace.

Y no seamos hipócritas. ¿Quién no ha canturreado el “ooga-chaka ooga-chaka” del “Hooked on a feeling” de los Blue Swede (1974)? ¿Quién no ha silbado como Elle “California mountain snake” Driver al inicio de “Kill Bill”? Hemos podido apreciar la locura del Sr. Rubio (Michael Madsen) cuando se dispone a torturar al policía mientras baila al son de “Stuck in the middle with you” de los Stealers Wheel. Sabemos que eso va a acabar muy mal simplemente viendo como da esos pasitos vacilones hacia adelante y hacia atrás. ¿Quién no se ha estremecido con la dulzura casi a capella de la voz de Nancy Sinatra en “Bang bang (My baby shot me down)”?

Pues ha sido TARANTINO quien te ha metido esas melodías y esas imágenes en la cabeza.

¿De qué va “Like a Virgin”?

Mucho se ha hablado de los diálogos de TARANTINO, que si sí, que si no, que si son vacios, que si son brillantes. Pero ahí tenéis a la digresión sobre el significado oculto (o no tan oculto) del verdadero mensaje de “Like a virgin” de MADONNA. O la absurda discusión sobre las bolsas de la cabeza de los incompetentes miembros del KKK, o los masajes en los pies (y, tío, le he hecho millones de masajes en los pies a millones de mujeres…)

No todo el que salga en una película nos tiene que ofrecer una sesuda reflexión sobre la insoportable levedad del ser, o un aleccionador monólogo sobre las cualidades filosóficas del alma humana. TARANTINO no deja de ser aquel niño que disfrutó viendo aquellas películas y sigue queriendo pasar un buen rato con el cine, pero esta vez, al otro lado de la cámara, como realizador y no como mero espectador. Hay ocasiones en los que dichos diálogos humanizan a los personajes, como un asidero a la cordura en medio de las rocambolescas situaciones en las que se ven inmersos (¡Y no, no necesito que me digas lo bueno que está el jodido café!. Lo compro yo. Ya sé que es delicioso.)

A pesar de los fallos de raccord que tiene esta escena (¡fijaos en las manillas del reloj!), sigue funcionando a medio camino entre lo hilarante, lo surrealista y lo emotivo.

¿La Ultraviolencia es divertida?

Mucho se ha hablado también del uso de la violencia en el cine de TARANTINO: que si la glorificación, que si la estilización. Es como decía el buen drugo de Alex, siempre hay tiempo para un poco de ultraviolencia. Pero es que, slusad la golosa del viejo Bogo, slusad joroschó: vivimos en un mundo violento. La diferencia es que nuestro director es capaz de insertarlo en sus películas y además de una manera magistral como ya antes lo hicieran gentes como SAM PECKINPAH (“Grupo salvaje”, “Perros de paja”) y otros. ¿Y cómo lo hace? Pues llevando las situaciones hasta el extremo, hasta el esperpento de VALLE-INCLÁN. Sí, lo siento por el pobre Marvin, pero su situación en la parte trasera del coche no deja de ser una de las cosas más delirantes que te puedes echar a la cara en los últimos tiempos. ¿Es violenta? Sí. ¿Es absurda? También. ¿Es exagerada e irreal la cantidad de sangre durante la matanza de los 88 Maníacos? Pues claro que sí.

Eso le encanta a TARANTINO: no escribe comedia, pero sí es capaz de escribir situaciones que nos provocan risa aunque no sean divertidas, pero es la risa lo que nos hace más humanos. De esta manera, el realizador nos recuerda que estamos en una película y que todo es un divertimento, un ardid, que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son. O cine.

Por estas razones y por muchas más, TARANTINO sí.

COROLARIOS.

Y, no sólo lo que ha hecho para él, sino lo que ha hecho para otros. Por ejemplo: escribir los guiones de “Asesinos Natos”, “Amor a quemarropa” o “Abierto hasta el amanecer”. Sus colaboraciones con ROBERT RODRIGUEZ, el cuarto episodio de “Four Rooms”, en un claro homenaje al relato “Hombre del Sur” de Roald Dahl y a Alfred Hitchcock.

Por estas razones, como digo, y por muchas más. ¡Ah, y por los Red Apple!

Red Apple, el desayuno de los campeones.

Estas son las razones por las que la pregunta de arriba se responde afirmativamente, pero puedes consultar los Cinco argumentos en contra de Tarantino.

1 COMENTARIO

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.