American Beauty cumple 20 años – Analicemos este clásico una vez más

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Análisis de American Beauty - ¿Vives en una burbuja social?

AMERICAN BEAUTY – REMEMORANDO LA CRÍTICA A LA BURBUJA SOCIAL

Una película que se llevó gran cantidad de premios y que dejó al público un mensaje vital en relación con la perfección social de la que tanta preocupación tenemos por alcanzar. La cinta cuenta con un guion extraordinario que recibe mis halagos. Lo mismo ocurre con el resto de aspectos cinematográficos – interpretaciones, escenarios, fotografía, banda sonora, diálogos y edición – los cuales consiguen hacer de American Beauty una película de culto. Veamos con mayor extensión las razones para rememorar este clásico, haciendo mayor hincapié en la crítica social del drama.

La época dorada de Kevin Spacey

No hay duda de que los años 90 fueron una explosión artística para este actor, que encajó en el reparto de títulos como Seven, L.A Confidential o Sospechosos habituales. Pero fue con American Beauty donde Spacey realizó su interpretación más sobresaliente, encarnando a un padre de familia de clase media amargado y que vive el “sueño americano” tan representativo (comodidades del barrio, trabajos “satisfactorios” con el visto bueno de la sociedad, la familia perfecta o el jardín más maravilloso).

Dicho protagonista, Lester Burnham, cansado de la misma estructura de vida insatisfactoria, decide rebelarse contra el sistema que le mantiene atrapado después de obsesionarse con una de las amigas de su hija. A partir de aquí, encuentra un nuevo sentido a su existencia y empieza a “vivir de nuevo”, poniéndose en forma, trabajando en algo que realmente le gusta o siendo más atrevido en el día a día. Esto provoca la sucesión de multitud de catástrofes que desembocan en un trágico final.

Lester narra la historia, lo que ayuda bastante porque así el interés del espectador se mantiene centrado en lo que le ocurre al protagonista y cuáles son sus objetivos. Spacey destaca con su interpretación, que como bien sabemos se ganó un merecido premio de la Academia. Se enfrentó a un personaje que por fuera debía permanecer conforme con la vida que le ha tocado tener, mientras que en el interior sentía un deseo inminente de explotar y enfrentarse contra aquello que le predispone para alcanzar la felicidad.

Crítica de American Beauty

Todo ello unido a la gran depresión y sentimiento de vacío por estas circunstancias. Por ello pone a Spacey en un riesgo interpretativo al tratarse de un personaje con tanto fondo y complicación, pero que para nada supuso un problema para este gran actor, el cual se hace con el papel sin decepcionar.

Aspectos visuales y técnicos

Junto a la parte visual, suma muchos puntos la banda sonora de Thomas Newman. Contiene un par de pistas que ya son icono del cine y, por tanto, cubren las secuencias de la película que así mismo son características.

Toda la otra zona de fotografía, planos y colores funciona igual, jugando con el guion y emociones momentáneas del protagonista, utilizando – por ejemplo – de forma recurrente el color rojo y así simbolizar detalles que están en segundo plano y pueden pasarse por alto.

Crítica de American Beauty

Ayuda también la escenografía, de hecho, varias escenas son auténticos clásicos, como la lluvia de pétalos de rosa o el panorama de la bañera. Con completa organización de personajes dirigidos por el maestro Sam Mendes. El director consigue unos planos cercanos sin ningún tipo de introspección, conociendo cada uno de los problemas personales escenificados.

Destrozando los cánones de perfección

Si hay algo que verdaderamente podemos destacar de American Beauty, es la poca censura que presenta. Es directa en lo que se enfoca. Critica la sociedad egoísta en la que vivimos, la cual nos obliga a someternos a una serie de convicciones sociales que nos limitan e inducen a crear una red de mentiras y falsas realidades. Vivimos en una sociedad en la que estamos muy preocupados por lo que los demás piensen sobre nosotros y transformamos nuestras vidas en una burbuja de perfección reprimiendo nuestros deseos a merced de la visión crítica y amarga que tienen de nosotros.

Tenemos miedo de enfrentarnos a esta realidad y esto nos genera estrés, angustia, ansiedad, depresión, amargura, inseguridad, complejos, falta de autovaloración, etc. Nos sentimos vacíos y miserables.

Lo que pretende la historia de Lester Burnham es enseñarnos que la belleza está en lo básico del día a día, todo a nuestro alrededor. Es muy paradójico que todos en el barrio de American Beauty se sientan disconformes con los bienes que poseen, mientras que los únicos realmente felices son la pareja gay. Da mucho que pensar.

Crítica de American Beauty

Hay que fijarse en los pequeños detalles que nos brinda la vida, en lugar de focalizar nuestros esfuerzos por lograr una felicidad que deriva en la visión del resto sobre uno mismo. Estamos demasiado pendientes de vivir un sueño que no es real. Hay también un buen reflejo de esto en el personaje de Lester, cuando se encuentra trabajando en lo que de verdad disfruta y no en lo que es bien visto en la sociedad.

American Beauty está repleta de mensajes de este tipo. Con razón es tan increíble. Una película de culto que no debe olvidarse por mucho tiempo que pase, porque da igual la época, siempre tendrá algo que decir sobre la sociedad inconformista que nos esclaviza. Me siento relajada sabiendo que Lester actúa como un héroe para aquellos que quieren seguir su revolución.

“No hay nada peor en la vida que ser ordinario.”

 

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