17 producciones de Irlanda – Al otro lado del Reino Unido

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17 producciones de Irlanda - Al otro lado del Reino Unido - Creative Katarsis

17 PRODUCCIONES DE IRLANDA – TRÉBOLES DE EMOCIÓN Y ENTRETENIMIENTO

La nueva lista que os proponemos esta semana hace un repaso especial por uno de esos países favoritos de casi todo el mundo: Irlanda. Pese a que su mayor fama va ligada a la cerveza y al alcohol, la filmografía e industria televisiva del país del trébol no tiene nada que envidiar a la de sus vecinos británicos, frente a los cuales ha estado históricamente a la sombra. Sin embargo, nada más lejos de la realidad actual, con directores de renombre y actores habituales en sus películas de la talla de Daniel Day-Lewis o Brendan Gleeson. Os proponemos 17 producciones de Irlanda repartidas entre cine y series, muchas de las cuales ya conoceréis. No están todas las que son – Las hermandas de la Magdalena, Los niños de San Judas, Camelot… – pero son todas las que están. ¿Sabíais que estas procedían de la rebelde Eire? 

VIKINGOS (2013)

Respondiendo a la pregunta, posiblemente poca gente hubiera imaginado que una serie del nivel técnico y artístico y del tamaño de esta coproducción pudiera ser en parte irlandesa, además de canadiense.

Pero así es. La serie basada en la leyenda de Ragnar Lothbrok y su familia, del creador británico Michael Hirst, comienza con su intento de convertirse en el rey de las ancestrales tribus vikingas del norte de Europa, lo que da lugar a acontecimientos que en el imaginario de los seriéfilos la hacen rivalizar de tú a tú con Juego de Tronos.

EN EL NOMBRE DEL PADRE (1993)

Allá por 1993 se estrenó la que posiblemente sea la mejor de las películas irlandesas que se hayan rodado, o al menos una de las mejores. Tratándose de un país como este, es inevitable que gran parte de su filmografía se halle influida por el conflicto con el IRA. En este contexto, el controvertido director Jim Sheridan llevó a la gran pantalla la historia real de los cuatro de Guilford, encarcelados injustamente, con pruebas falsas y torturas, como supuestos miembros de la banda, sin serlo.

Daniel Day-Lewis hace uno de sus mejores papeles, junto al fallecido Pete Postlethwaite, un veterano que vio reconocido su excepcional y sacrificado trabajo con una nominación al Oscar a Mejor Actor de Reparto y una escena especial grabada para la historia del cine.

ONCE (2007)

Cambiando totalmente de tono, encontramos una de las sorpresas más agradables de la década pasada: Once, una romántica, agradable y tierna historia musical, la de un artista callejero que comienza a hablar con una chica extranjera, vendedora de rosas, que compone pero no se atreve a dar a conocer sus canciones. Glen Hansard, cantante real irlandés del grupo The Frame, hace de sí mismo en esta bonita historia dirigida por John Carney, un director melómano y especialista en historias guiadas por la música.

Por si fuera poco, Once se alzó con la única nominación al Oscar con la que contaba. Cómo no, la de Mejor Canción Original.

MICHAEL COLLINS (1996)

Nacido en la vecina Irlanda del Norte, no podía faltar alguien como Liam Neeson, que en uno de sus mejores papeles, previamente a ser un héroe de acción y más cercano en el tiempo a su rol en La Lista de Schindler, encarnó al líder irlandés Michael Collins en una superproducción sobre su vida y participación en la independencia de Irlanda del Reino Unido.

Dirigida por Neil Jordan, la polémica y protestas procedentes de Inglaterra lastraron la trayectoria internacional y el reconocimiento a un film con un reparto que incluía a Aidan Quinn, Ian Hart, Julia Roberts o Alan Rickman, entre otros. Pese a ello, logró dos nominaciones al Oscar por su fotografía y banda sonora, otras dos al BAFTA -una de ellas a Rickman-, y el León de Oro en Venecia, además de la Copa Volpi en dicho Festival para Neeson como Mejor Actor.

LA CANCIÓN DEL MAR (2014)

Si bien el referente de la animación gaélica es El secreto del libro de Kells (2009), nominada a Mejor Película de Animación en los Oscar, nosotros preferimos recomendaros otra candidata, esta vez en 2014.

La canción del mar, dirigida también por Tomm Moore, es un entrañable, mágico e hipnótico cuento audiovisual, de los que no podrás sacarte de la cabeza. Tampoco su pegadiza y tierna melodía.

MI PIE IZQUIERDO (1989)

Aunque los que hayan oído hablar de este film posiblemente solo la conocerán por la impresionante actuación de Daniel Day-Lewis, lo cierto es que su interpretación y la de su compañera de reparto Brenda Fricker hacen que la película sea de extraordinaria calidad. En ella el londinense se mete en la piel del poeta y pintor irlandés Christy Brown, quien sufría de parálisis cerebral y triplejía y vivía postrado en una silla de ruedas especial.

Tal fue la implicación del actor que aprendió a pintar con los dedos del pie y no se movía de la silla de ruedas ni en los descansos, obligando a que le dieran de comer como si no pudiera moverse. Esa tenacidad y capacidad de convicción llevó a la Academia a otorgarle el primero de sus tres Oscar como Mejor Actor.

THE COMMITMENTS (1991)

El inclasificable Alan Parker estrenó a principios de los 90 un clásico musical moderno, The Commitments, que narra con gran veracidad y un ritmo ágil y atractivo el ascenso, éxito y caída de un grupo de música formado sobre la marcha por amateurs que buscan el estrellato.

Su contexto, inmerso en la crisis económica irlandesa y los bajos fondos, la complicidad que se consigue con sus personajes y la banda sonora convierten a este film en una pequeña joya que muestra que en la creación de un grupo de música no es oro todo lo que reluce. Al menos su historia cosechó una nominación al Oscar a Mejor Montaje y 4 candidaturas a los Globos de Oro, entre ellas la de Mejor Película de comedia.

EL VIENTO QUE AGITA LA CEBADA (2006)

No podía faltar alguien como Ken Loach, que para sorpresa de muchos se alzó con la Palma de Oro de Cannes gracias a El viento que agita la cebada. Con guion de Paul Laverty y una visión del conflicto discutida en el Reino Unido, Loach filma en la piel de los hermanos Cillian Murphy y Patric Delaney la Guerra Civil por la independencia de Irlanda, en los años 20.

En definitiva, un relato seco, sin contemplaciones, denso y que muestra lo cruda y dura que puede ser una guerra entre vecinos, en parajes tan boscosos, verdes y salvajes como las propias almas de los combatientes.

DESPERTANDO A NED (1998)

Siendo una película pequeña y muy poco conocida fuera de las islas, lo cierto es que cuando la vi descubrí una joya digna de reivindicar, una obra sencilla que tiene su fuerte en unos personajes con los que es muy fácil empatizar y muy entrañables, con un guion ligero y amable, de los que te dejan con una sonrisa en los labios.

El debutante con esta opera prima, Kirk Jones, llamó la atención en los BAFTA al contarnos qué ocurre en un pequeño pueblo irlandés que encuentra a uno de sus vecinos muerto, justo cuando le ha tocado el gran premio de la lotería.

JUEGO DE LÁGRIMAS (1992)

El director y guionista irlandés Neil Jordan alcanzó la cima con el Oscar a Mejor Guion Original por este tremendo drama a reivindicar, en el que un terrorista que huye de sus compañeros del IRA está decidido a cumplir con una promesa: ver a la novia de uno de sus prisioneros asesinado, un soldado británico.

Unos pilares muy sólidos sobre los que actúan gente como Stephen Rea, Forest Whitaker o Miranda Richardson.

LOS TUDOR (2007)

Previamente a los vikingos, Michael Hirst impactó a los británicos y a medio mundo con las intrigas palaciegas sangrientas y pasionales de Los Tudor, con el rey Enrique VIII a la cabeza, en la piel de Jonathan Rhys-Meyer.

Una de esas series que pueden considerarse como iniciadoras de la actual era dorada de la televisión.

SING STREET (2016)

De nuevo, John Carney tras la cámara. Este amante de musicales nos trae una versión más adolescente e idealista de lo que es tratar de formar un grupo de música, al tiempo que buscas tu lugar en el mundo y descubres el amor.

Hace un par de años, Sing Street y sus jóvenes protagonistas fueron una de las revelaciones musicales y cinematográficas de la temporada.

THE BOXER (1997)

Otra vez, Daniel Day-Lewis a las órdenes de uno de sus directores fetiche, Jim Sheridan. Esta vez como boxeador en una dividida y conflictiva Belfast. Queriendo dejar atrás su tiempo en prisión y sus relaciones con el IRA, trata de montar un gimnasio que no haga distinciones por creencias religiosas o grupos sociales, lo que no hará sino atraer antiguos problemas, mientras intenta rehacer la relación con una vieja amiga, la estupenda Emily Watson, cuyo marido cumple condena en prisión.

Una premisa adictiva con un resultado notorio, incluso infravalorado, pues cuesta creer que ni el film ni Lewis acudieran a los Oscar.

CALVARY (2014)

En un país con unas creencias religiosas y católicas tan firmes, hacer una película como esta supuso un reto añadido para uno de los más versátiles y destacados actores irlandeses de los últimos años, el veterano Brendan Gleeson.

En este caso, interpreta a un sacerdote que trata de mantener el orden en su parroquia y mejorar la vida de sus feligreses, hasta que un día recibe una amenaza anónima de muerte, mientras confiesa. La obra de John Michael McDonagh es una rara avis, una mezcla comedida y equilibrada de drama, comedia negra y thriller, algo que en definitiva no te dejará indiferente.

HUNGER (2008)

El director de Shame y 12 años de esclavitud debutó tras las cámaras con este intenso y durísimo relato de una huelga de hambre llevada a cabo por presos del IRA. A Steve McQueen no le tembló el pulso para rodar con impacto y crudeza el malestar al que va sucumbiendo el preso al que da vida Michael Fassbender.

Él y Liam Cunningham – Davos – protagonizan una charla a plano secuencia que resume brillantemente el trasfondo y que podría mostrarse en muchas aulas como forma de hacer cine.

DESAYUNO EN PLUTÓN (2005)

Hay películas difíciles de definir salvo si se habla de historias humanas. Una buena definición para esta cinta de Neil Jordan, poco valorada y conocida y que, sin embargo, supuso el descubrimiento de Cillian Murphy como actor de talento.

Esta comedia dramática, a ratos graciosa y por momentos sobrecogedora, trata un tema tabú aún para muchos cineastas como es el de la transexualidad.

BLOODY SUNDAY (2002)

No podíamos cerrar la lista sin incluir uno de los documentos gráficos más tensos, injustos y violentos de la historia de Irlanda: el del Domingo Sangriento, cuando el ejercito británico, en 1972, disparó contra pacíficos manifestantes norirlandeses desarmados, provocando la muerte de 14 de ellos.

Este desolador episodio fue llevado a escena por Paul Greengrass, un maestro del pulso y ritmo cinematográfico, más conocido por la saga Bourne o Capitán Phillips, y que además vio recompensado su esfuerzo con el Oso de Oro del Festival de Berlín, el cual en aquella edición compartieron Bloody Sunday y El viaje de Chihiro.

Hasta aquí nuestro repaso a las recomendaciones más especiales que podemos hacer para Creative Katarsis desde Irlanda, cuando cada vez falta menos para que Martin Scorsese nos traiga a Netflix su nuevo film, titulado The Irishman. Porque reconozcámoslo, ¿qué sería Hollywood sin la influencia de Irlanda? ¡Un saludo a todos!

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